Muchos de vosotros a lo mejor ni lo habéis visto, pero este aparato fue el que revolucionó la manera de escuchar música en los años ochenta y el precursor de los reproductores portátiles de música que conocemos hoy día. Ayer se cumplió el treinta aniversario de la salida al mercado del modelo TPS-L2 de la marca japonesa Sony y hoy le rendiremos un pequeño homenaje en nuestro blog dedicado a la tecnología.

Supuso una revolución, con él podías escuchar música en cualquier sitio y cuando quisieras. Él fue el precursor de los modernos reproductores de MP3 ó MP4, un dispositivo que funcionaba con pilas desechables y en el que sólo había que insertar la casete y apretar un botón para escuchar tu música favorita. No tenía mucha potencia y la calidad de sonido dependía del número de veces que hubieses grabado la cinta pero en aquellos años el Walkman era lo más.
Sony calcula que tres décadas después de su lanzamiento habrá vendido unas 386 millones de unidades de este artilugio universalmente conocido y usado.

En el año 2001 llegó el principio del fin para los dos, llegaba al mercado un dispositivo que lo cambiaría todo: la calidad, la cantidad y la forma de escuchar música, nacía el primer iPod. Basado en la posibilidad de almacenar y reproducir música en formato MP3 (comprimida) ofrecía unas posibilidades que dejaban totalmente obsoletos al walkman y al discman. No necesita pilas ya que funciona con batería de litio, es más pequeño y manejable, la música está guardada en su interior no necesita de un casete o CD y su calidad de sonido es mucho más elevada.
El iPod de Apple ya ha vendido 210 millones de unidades con lo muy pronto superará al mítico walkman, pero lo más probable es que sin el walkman no hubiera existido el iPod.
Por: Jose Manuel Paniagua
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