A la hora de jugar a videojuegos y adentrarnos en el mundo online, sea cual sea el título que escojamos, habrás visto que el factor velocidad y sincronización son clave para mantener una buena jugabilidad y no poner en riesgo nuestro progreso. Descubrir cómo reducir el ping es fundamental, ya que una latencia mala o bajo rendimiento gráfico pueden generar una mala experiencia, impidiendo que disfrutemos del modo multijugador.
Para evitarlo existen algunas claves que debemos tener en cuenta, aspectos básicos que ayudarán notablemente a que ese temido lag no se convierta en una auténtica pesadilla capaz de impedir que podamos disfrutar de la mejor inmersión en el videojuego y nuestros personajes. Y, dado que aquí estamos para brindarte los mejores consejos, qué menos que mostrarte esta guía sobre cómo reducir el ping en los juegos online, ¡Vamos allá!
¿Qué es el ping de un videojuego?
Jugar a videojuegos online implica disponer de una buena conexión a Internet, un ancho de banda capaz de permitir que toda esa información que vas generando y solicitando al propio servidor del juego sea enviada y gestionada en tiempo real sea procesada y devuelta al instante. El ping de un videojuego, conocido también como lag o latencia, no es más que el tiempo, medido en milisegundos, que tardan los datos en llegar desde tu equipo hasta el servidor y volver.
Aunque hay muchos aspectos externos que pueden condicionarnos, como la distancia a la que se encuentra el servidor o su grado de saturación, sí hay otros que podemos mejorar, como la calidad de conexión de nuestros dispositivos. Si el ping es elevado, veremos cómo muchos elementos llegan con retraso, incluidos factores gráficos o acciones que habremos ordenado al personaje. Reducir el ping será nuestra misión principal, tanto dentro como fuera del propio videojuego.
Reduce la latencia con el servidor
Antes de ponerte al frente de los mandos y adentrarte en tu personaje, asegúrate de seleccionar siempre el mejor servidor disponible. Muchos videojuegos online permiten que podamos seleccionarlo nosotros mismos, logrando así descartar aquellos que, aunque se encuentren poco sobrecargados y parezcan tentadores, su distancia podría condicionar la velocidad de la conexión. El servidor elegido tendrá que encontrarse en tu región, o en su defecto, lo más cerca posible.
- Ajustes de región. Aunque en cada videojuego encontrarás estas opciones de una forma u otra, por norma general, la mayoría de ellos ofrecerán esta posibilidad en ajustes de región. Aquí tendrás que seleccionar los servidores de tu zona, los cuales verás etiquetados bajo siglas que determinan el lugar en el que se encuentran: EU, DE, FR, ES, NA-Oeste, etc.
- Selección automática. Aunque cada vez son menos, todavía quedan algunos juegos que seleccionan el servidor de forma automática al iniciar la partida. En este caso, esta opción tendremos que omitirla para seguir avanzando en otras posibilidades para reducir esa latencia que tanto puede condicionar la jugabilidad.
Es muy importante recordar que, aunque todos queremos jugar en aquellos servidores donde más acción y actividad hay, una gran cantidad de usuarios consumiendo recursos podría impedir que nuestra limitada conexión garantice un mínimo para mantener la conexión estable. Por lo tanto, si el videojuego incluye datos del rendimiento del servidor y detectas que está al máximo, es recomendable optar por otra alternativa.
Diferencia entre latencia baja y alta
Para que te hagas una idea de la enorme diferencia entre disponer de una latencia baja o alta en la jugabilidad online, aquí tienes una tabla que refleja las principales características de los rangos más habituales de ping. Aunque muchos sitúan un ping aceptable cuando se sitúa entre valores de 20 y 60ms, nuestro objetivo será siempre acercarnos a los 0ms.
| Rango del Ping | Calidad del Ping | Efecto en el videojuego |
|---|---|---|
| 0-20ms | Óptima | Imagen de alta calidad y retrasos prácticamente inexistentes. Sincronicidad total |
| 20-50ms | Buena | Buena respuesta del servidor y prácticamente sin problemas de conexión. |
| 50-100ms | Mala | Retardo notable y más que probable falta de sincronicidad con el servidor del juego. |
| 100-300ms | Muy mala | Imposibilidad de transmitir la información en tiempo real y muchos retrasos. |
| >300ms | Nula | Experiencia de juego online prácticamente nula. Incapaz de comunicar con el servidor. |
La mayoría de juegos incluyen en su panel de conexiones un breve resumen con los datos de la conexión al servidor, pudiendo encontrar el valor actual del ping existente. Aun así, es muy recomendable realizar una prueba de velocidad a nuestro router para conocer su estado. Veremos la latencia existente con el servidor de nuestro proveedor de Internet y podremos hacernos una idea de la calidad de nuestra conexión, aspecto clave para detectar posibles problemas.

Cierra todos los programas que consuman Internet
Todas aquellas tareas y programas externos que se mantienen ejecutándose en segundo plano en tu dispositivo requieren de un mínimo de conexión para seguir trabajando. Dicho de otra forma, este software estará consumiendo recursos y datos de tu conexión de forma innecesaria, por lo que te recomendamos que los cierres antes de iniciar tu partida. Esta acción requiere de tus habilidades y conocimiento previo para localizar aquellos programas que se pueden cerrar.
Los programas de descarga como los torrents son los principales enemigos de cualquier jugador que desee garantizar una conexión estable y fluida con su videojuego online, ya que precisan de una gran cantidad de ancho de banda para seguir trabajando. La música en streaming, los vídeos, la reproducción en directo o los navegadores son también elementos que debes asegurarte de cerrar antes de iniciar tu partida.
Para ayudarte en esta tarea, si el dispositivo es un ordenador, te recomendamos acceder al Administrador de Tareas y localizar en “Procesos” todos aquellos programas que están consumiendo Internet. Si no los necesitas para disfrutar de tu juego, ciérralos y asegúrate de que dejan de seguir consumiendo datos de la red. Pulsando las teclas CTRL+ALT+SUPR de forma simultánea podrás acceder al administrador de tareas.
Prioriza la conexión por cable ethernet antes que WiFi
Aunque ahora existen routers con conexión WiFi realmente potentes y repletos de prestaciones, es probable que no todos los equipos y dispositivos puedan aprovechar estas cualidades. Sin embargo, una conexión por cable convencional siempre será una gran aliada a la hora de reducir el ping en los videojuegos online. Evitamos interferencias, saturación de señal y toda clase de barreras invisibles que podrían afectar a la calidad de la conexión.
Si te conectas desde casa y cabe la posibilidad, trata de recurrir al cable de red para vincular tu dispositivo con el router directamente. La latencia con el servidor bajará notablemente, permitiendo que los datos naveguen de una forma mucho más fluida y precisa. En un juego en el que se requiere de acciones detalladas como movimientos y reflejos, disponer de un lag muy bajo permitirá que nuestros personajes sigan con vida.
En caso de no poder recurrir al cable como medio de conexión, el WiFi debe estar completamente protegido por contraseña, impidiendo así que otros equipos externos y ajenos consuman una parte del ancho de banda. Además, evita siempre conectarte desde distancias largas, aunque te encuentres dentro de tu casa, las paredes pueden reducir considerablemente la calidad de la conexión. Cuanto más cerca estés del router, mejor.
Gráficos; la victoria se mide en milisegundos
Al igual que sucede con las prestaciones del equipo desde el que nos conectamos y la eficiencia del servidor del videojuego, la tarjeta gráfica también es un aspecto fundamentala la hora de garantizar la mejor conexión e inmersión en el juego. Para aquellos títulos en los que se requiere de precisión y sincronicidad, como pueden ser Fortnite o Battlefield, contar con la mejor gráfica hará que los movimientos y el entorno fluyan correctamente.
Si tu equipo cuenta con unos gráficos reducidos, es probable que el renderizado sea menor, impidiendo que la conexión y recursos del juego puedan desarrollar su máximo potencial. A la hora de exprimir las prestaciones, no notarás cambios. Si tienes la oportunidad, aprovecha para mejorar este aspecto y notarás que el ping en los juegos online que quieras disfrutar se reduce considerablemente, así como la inmersión y jugabilidad.
