
A veces, conviene echar la mirada atrás y ver cómo empezaron cosas que, hoy, nos resultan tan familiares como encender la televisión o escuchar la radio. En este caso, vamos a recordar, brevemente, cómo empezó a abrirse camino Internet hasta llegar a ser una aplicación, tan habitual para nosotros, como las citadas anteriormente.
Para los más jóvenes, es bueno recordar que la historia de Internet comenzó hace varias décadas y que no se trata de un invento surgido en nuestros días. Los orígenes de Internet se remontan a los años 60. Durante la guerra fría, Estados Unidos decidió crear una red militar. El objetivo principal de esta red era poder acceder a toda la información militar de los distintos países desde cualquier lugar de Estados Unidos. Esa herramienta se creó en el año 1969 y se le dió el nombre de ARPANET. Sus creadores no se imaginaban, ni por asomo, en el fenómeno en que después se convertiría esta red.
En su estructura primitiva, ARPANET contaba con 4 ordenadores situados en diferentes universidades norteamericanas. Tan sólo dos años después, esta red contaba ya con 40 ordenadores conectados unos con otros, convirtiéndose así en un importante sistema de comunicación, aunque todavía no tenía nada que ver con lo que es hoy. La red fue creciendo poco a poco, tal fue su crecimiento que en poco tiempo el sistema se quedó desfasado. Para actualizar la estructura de esta útil y novedosa red, dos investigadores, Robert E. Kahn y Vint Cerf, desarrollaron el conocido Protocolo TCP/IP que, aún hoy es el protocolo de comunicación estándar en el mundo de las redes informáticas.

Mapa de Red de Prueba TCP/IP: Jon Postel
Tras observar el reconocido éxito de ARPANET, poco a poco su uso se destinó, no sólo a fines militares, sino también a fines académicos y de investigación. Con el tiempo, esta red se separó de las funciones militares, que quedaron destinadas a MILNET (una nueva red norteamericana), y se centró en el ámbito académico. Pocos años mas tarde, la National Science Fundation desarrolló su propia red informática, NSFNET, que absorvió a ARPANET, dando lugar a una enorme red cuyos fines se dirigieron a la comunidad científica y académica.
Los usos y aplicaciones de estas redes fueron creciendo como la espuma hasta desarrollar nuevas redes de acceso libre que se unieron, con el paso del tiempo, a NSFNET. De estas uniones de redes de libre acceso surgió el embrión de lo que hoy es Internet. La red NSFNET tuvo un auge tal que en el año 1990 contaba ya con unos 100.000 servidores.
Es al Centro Europeo de Investigación de Partículas, al que debemos agradecerle la creación de lo que hoy conocemos como páginas web. El objetivo de estas primitivas páginas web era facilitar la comunicación entre los científicos europeos. Ya en el año 1993, un estudiante norteamericano, desarrolló lo que se conoce como el primer explorador web: El Mosaic. Este primer explorador permitía el acceso a gráficos y documentos dentro del ámbito de Internet. Se distribuía de manera completamente gratuita por medio de la red. Este hecho supuso una enorme revolución y, fue a partir de entonces, cuando Internet comenzó su andadura hasta convertirse en la Red de Redes que es la actualidad. Su crecimiento no ha parado desde entonces y en 1996 ya existían 90.000 páginas web en Internet. Quedaron patentes las enormes ventajas que esta nueva red mundial aportaba a empresas, medios de comuncicación, universidades….
Hoy es prácticamente imposible conocer el número exacto de páginas web a las que podemos acceder a través de Internet, como tampoco es posible calcular el número de servidores a los que nos conectamos diariamente. En resumen, podría decirse que Internet pasó de ser una red que servía para controlar toda la información militar y académica del mundo, a convertirse en un negocio muy rentable que aporta, a las empresas que la utilizan, unos beneficios abismales. El reconocimiento de sus ventajas y esos enormes beneficios, han hecho que Internet no haya parado de crecer. Es, en parte, gracias a estas empresas que la Red de Redes sigue progresando y aportándonos cada vez más servicios, unos servicios que eran impensables cuando Internet sólo era una red militar. Así, esta red se ha configurado como una gran fuente de información, bastante rentable, y como un sistema de comunicación sin precedentes.
Por: Raquel Martin
Etiquetas:
Categorías: General


